¿Y a mí me lo preguntas?

¿Y a mí me lo preguntas?

Desde luego, la gente es la pera. No sé qué hacen aquí todos parados. Cada que vez que caen cuatro gotas se lía una bien gorda. Es que la gente no sabe conducir…

Efectivamente, la gente son siempre los otros, y los otros son siempre los malos. Cuando tienes que soportar un atasco piensas que un hecho accidental e imprevisto (el atasco) se ha interpuesto injustamente en tu camino. Tú, alma inocente limpia de culpa y paja. Pues no señor, no. De ninguna manera. Tú y tu coche habéis formado el atasco; tú y el del coche que tienes a tu derecha, sí, ese que también va solo. El atasco lo haces tú.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.