Todos cruzamos de oído

Todos cruzamos de oído

Que tire la primera piedra aquel que nunca haya cruzado una calle sin mirar y fiándose exclusivamente de su sentido auditivo. Efectivamente, todos lo hemos hecho en alguna ocasión porque, básicamente, hemos crecido entre coches, motos y camiones a cual más ruidoso, y los motores nos advertían de su presencia aun estando a gran distancia.

Gracias al desarrollo de la tecnología y a la concienciación sobre el problema de la contaminación acústica existen en la actualidad muchos modelos de coche cuyos motores apenas producen sonido, por no hablar de la ausencia de decibelios producidos por nuestras bicicletas. Pero para que los peatones dejemos de cruzar de oído aún han de pasar muchos años, por lo que debemos prestar muchísima atención en las calles de un solo carril, donde encontrarnos con esta situación es más habitual de lo que en principio pudiera parecer. Una velocidad moderada y una conducción defensiva evitará que acabemos involucrados en un atropello.

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