Setenta – treinta

Setenta - treinta

Cada vez que los políticos que gobiernan las administraciones públicas se plantean restricciones del tráfico para evitar contaminación, ruidos y molestias, parecen ser presas de un miedo atroz a la reacción aireada que pudieran tener los conductores y/o los sectores relacionados con la industria del automóvil.

Probablemente este miedo esté causado porque piensan que los afectados representan a una mayoría de la población, y que tomar estas decisiones incómodas les podría suponer una sangría de votos en futuras elecciones, pero no alcanzan a ver que, en realidad, la masa de conductores de vehículos representan solamente el 25-30% del total de personas que se desplazan a diario por la ciudad. Eso sí, abultan mucho, porque llegan a ocupar hasta el 70% del espacio ciudadano, relegando a los que usan el transporte público, la bici o el coche de San Fernando a un 30% de ese espacio, cuando representan el 70% del total de personas. Curioso, ¿verdad?.

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