Quien va despacio, va seguro

Pisa el freno, gasoleno

En algunas de ciudades se están planteando sacar el coche de la ciudad y prohibir parcial o totalmente su acceso al centro de las urbes. Londres, París, Hamburgo y Oslo son algunas de las ciudades que van a aplicar duras restricciones a los vehículos de motor, algo impensable en la mayoría de aglomeraciones urbanas del resto del mundo.

Hasta que esas medidas se extiendan al resto del globo, si es que algún día lo ven nuestros ojos, todavía hay que echar abajo muchas barreras -sobre todo mentales y económicas- que nos atan al coche como si no hubiera alternativa a esa forma de desplazamiento por la ciudad. Sin embargo, sí que hay una medida que ya se podría adoptar sin que nadie se tenga que rasgar las vestiduras: bajar el límite de velocidad y vigilar el cumplimiento de esa norma. Se salvarían muchas vidas, se ahorraría mucho dinero y transitar por la ciudad sería mucho más seguro y agradable. ¿Y si empezamos a ponerlo en práctica por nuestra cuenta?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.