Queridos motoristas…

Queridos motoristas...

Más allá de las contadas ocasiones en las que podemos sufrir el acoso o el adelantamiento indebido de los coches, los ciclantes estamos acostumbrados a que sean algunos motoristas los que nos adelantan por cualquier lado, sin apenas verlos venir y dejándonos un espacio insuficiente entre sus motos y nuestras bicis.

Poco se puede hacer en realidad para prevenir estas maniobras, salvo voltear la cabeza y mirar antes de acometer un giro a derecha o a izquierda, y si queremos dejarles adelantar debemos siempre asegurarnos antes de que no comprometemos nuestra estabilidad al arrimarnos en exceso a los coches que están aparcados y cuyas puertas se pueden abrir sin preaviso. Todo lo más que está en nuestras manos es advertirles con educación de su error y no hacer lo mismo nosotros cuando adelantemos a otras bicicletas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.