Ojo con los imprevistos

Ojo con los imprevistos

La velocidad es un factor de riesgo en todo vehículo, ya sea a motor o a pedales. Aunque vayamos en bicicleta y pensemos que cualquier accidente será menor, es mejor prevenir y prestar atención a los imprevistos, que son variados y abundantes.

Es habitual que nuestro campo de visión esté limitado por coches aparcados, maceteros, carteles publicitarios, buzones, etc, sobre todo en los cruces de calles pequeñas. Por ello, y ante la proximidad de estas intersecciones, lo mejor que podemos hacer es reducir la velocidad y prever la irrupción en la calzada de peatones cruzando el paso de cebra o de otros vehículos que se crucen con nosotros. Para ser un ciclante de primera, ya sabes, decelera.