No te agobies si oyes un claxon

No te agobies si oyes un claxon

Uno de los miedos más generalizados entre los que no tienen mucha experiencia en circular por la ciudad es el terror a ser pitado, como si el hecho de recibir un bocinazo viniera acompañado de un rayo desintegrador. No hay nada de qué preocuparse si te pitan. Si lo hacen, lo primero que tienes que pensar es que te han visto, y si te han visto… no te pillan.

Parece una perogrullada pero es así. Que te avisen con el claxon es consecuencia de tu visibilidad, que es uno de los principios básicos de la conducción segura. Enhorabuena, pues. Además, no pienses que ese pitido te lo dirigen por el hecho de ir en bicicleta, pues no siempre es así. Cuando conduces un coche también te pitarán porque hay gente muy impaciente y con la mano muy suelta. En cualquier caso, siempre puedes responder con tu arma de destrucción masiva: el timbre.