La lluvia no es un impedimento

La lluvia no es un impedimento

La lluvia no es un impedimiento, pero sí una excusa más para no usar la bici. En países con precipitaciones abundantes como Gran Bretaña, Dinamarca u Holanda, la bicicleta urbana es una realidad, y ni siquiera en los meses más duros desaparecen las bicis de sus calles.

Es obvio que pedalear con lluvia puede ser algo más engorroso y menos agradable que hacerlo en un día seco y soleado, pero si tomamos una serie de medidas podremos seguir usando nuestro medio de transporte preferido. Ante todo hay que aumentar la prudencia al circular, y en cuanto a nuestra vestimenta y siguiendo las recomendaciones para pedalear con frío, bastará con añadir un chubasquero o capote que no se enganche en la propia bicicleta. Unos buenos guardabarros instalados en la bici serán el complemento perfecto para pedalear felices bajo la lluvia.