Intermodalidad salvaje

Intermodalidad salvaje

Hay agujeros tan enormes en la calzada que son casi tan grandes como una boca de metro. Cada vez que uno se queja de los baches y socavones de su ciudad siempre aparece alguien que dice: “pues tendrías que ver los de la mía”. Aunque siempre hay matices, a todos nos molesta encontrarnos con esas irregularidades del pavimento que, además de incómodas, suponen un peligro para nuestro equilibrio.

Hace un tiempo recomendábamos denunciar ante los responsables de nuestra ciudad el mal estado del asfalto, y dependiendo de donde vivamos los servicios de reparación serán más o menos eficientes. Mientras esperamos a que los arregle es mejor prestar atención a estos accidentes del terreno y tomar una actitud de conducción preventiva para evitar sustos y caídas.

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