¿Gatos pardos o pardillos?

¿Gatos pardos o pardillos?

Además de que son obligatorias según la normativa de la mayoría de los países, las luces en nuestra bicicleta constituyen uno de sus principales elementos de seguridad. Ya sea por la noche, o circulando por túneles y pasos inferiores, llevar una luz delantera blanca y una trasera roja nos proporcionará visibilidad extra ante el resto de los usuarios de la vía.

Sin embargo, la mayoría de las luces delanteras solamente cumplen esa función básica. Si, además de ser vistos, queremos ver con claridad por donde circulamos, tendremos que proveernos de luces mucho más potentes y, por tanto, más caras para nuestros bolsillos, aunque en ciudades bien iluminadas no llegan a ser imprescindibles. En cualquier caso, usa tus luces, usa también las de la bici y… ¡no seas pardillo!

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