Déjate ver

Déjate ver

Muchas veces se suele dar el caso de que, aunque creas que un conductor te está viendo, en realidad solo te está mirando. ¿Y esto cómo puede ser? Pues resulta que nuestro cerebro en ocasiones solo ve lo que le interesa o lo que cree que debe ver. En más de una ocasión comprobarás que en un cruce en el que tienes la prioridad aparece un conductor mirando hacia ti y que, sin embargo, termina saltándose el ceda el paso. Esto es porque él espera encontrarse con un coche, con una moto o con una furgoneta, pero nunca con una bicicleta, y aunque te tenga a dos palmos de su nariz en realidad eres invisible en ese momento.

Cuando estés esperando en un semáforo es preferible que estés delante o detrás del primer vehículo, pero si te encuentras a su lado por la razón que sea, adelántate un poco y busca su mirada hasta que sus ojos se encuentren con los tuyos. En ese momento estarás seguro de que te ha visto y que no correrás peligro cuando el semáforo cambie a verde. Eso sí, sostén la mirada solo por el tiempo imprescindible, no vaya a ser que levantes suspicacias innecesarias.

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